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¿Qué significan neutralidad climática y compensación de CO2?

A medida que nos preocupamos más por el clima y por aumentar la concienciación con el medio ambiente, nos encontramos más a menudo con términos como "neutralidad climática", "climáticamente neutro", "compensación de CO2" o "cero neto". Pero, ¿qué significa todo esto en realidad?

Muchas palabras para un mismo objetivo: evitar, reducir y compensar las emisiones de CO2

Los términos como "neutralidad climática", "climáticamente neutro", "compensación de CO2" o "cero neto" pueden tener diferentes significados en diferentes contextos; es difícil encontrar definiciones uniformes.Sin embargo, estos términos generalmente se utilizan cuando los productos y las acciones no tienen un impacto negativo en la concentración de gases perjudiciales para el clima en la atmósfera del planeta, por ejemplo mediante la compensación de emisiones de CO2.

En lo que respecta a estos términos, el llamado "Green Deal" (acuerdo ecológico) de la Comisión Europea ha sido determinante. En este acuerdo, la Unión Europea se fijó el objetivo de limitar el calentamiento global y, hasta el año 2050, emitir únicamente las emisiones de gases de efecto invernadero que sean inevitables. Estas pocas emisiones, además, deben ser totalmente compensadas. Muchas empresas ya están apostando por energías renovables, materias primas sostenibles y otras medidas para reducir o evitar las emisiones de gases de efecto invernadero. También hay cada vez más empresas que apuestan por una compensación voluntaria para conseguir un futuro más verde.

¿Cómo puedes compensar los gases de efecto invernadero?

A fin de poder compensar las emisiones de CO2, es necesario calcular la huella de carbono. Esta registra la cantidad de CO2 emitida por una empresa determinada. Para ello, la distinción entre los productos y su huella de carbono (huella de carbono del producto = HCP) y las actividades empresariales y la huella resultante de estas (huella de carbono corporativa = HCC) es especialmente importante. La HCP se calcula a partir de todos los parámetros que pueden provocar emisiones, tales como la producción, el transporte, la comercialización y el desecho de un producto. Para la HCC, por su parte, se recogen todos los datos pertinentes para calcular las emisiones de una empresa. Por un lado, esto incluye las emisiones directas, tales como la calefacción del edificio, el operación de la flota de vehículos y el uso de refrigerantes. Por otro lado, están las emisiones indirectas, que incluyen los viajes de negocios, el volumen de residuos y la eliminación de estos, entre otras cosas. La suma de las emisiones directas e indirectas da como resultado la huella de carbono corporativa completa.

Ciertas medidas permiten compensar las emisiones que se producen a nivel de empresa o del producto. Algunas medidas están relacionadas con la retención de CO2, como pueden ser los proyectos de reforestación. Además, proteger las zonas pantanosas y regar las zonas pantanosas ya drenadas también puede ayudar a preservar o restaurar su capacidad de almacenamiento de CO2. No obstante, la compensación también puede llevarse a cabo en forma de inversiones en la producción de energía respetuosa con el clima, por ejemplo invirtiendo en centrales hidroeléctricas o eólicas. Para que la compensación tenga éxito, es irrelevante dónde se realice el proyecto. Hay proyectos adecuados para esto tanto en Alemania como a nivel internacional. Sin embargo, debes asegurarte de que los proyectos de protección del clima cumplan con determinadas normas; a menudo, recibirás un certificado relativo al proyecto, por ejemplo de Gold Standard. Los proyectos de esta organización se planifican de tal modo que combinen la dimensión social, ecológica y económica de la sostenibilidad, realizando así una contribución integral al clima y al medio ambiente.Por medio de compensaciones, los productos y las empresas cuya existencia no sería posible sin emisiones de CO2 también tienen la oportunidad de mejorar su huella ecológica.

¿Qué se critica de la terminología y del proceso de la compensación?

En el pasado, se han producido numerosas discusiones y malentendidos en relación con los términos mencionados anteriormente. Las distinciones como "empresa climáticamente neutra" o "producto climáticamente neutro" pueden dar la impresión de que no se producen gases de efecto invernadero. Sin embargo, la neutralidad climática no significa que no se emita CO2. Las indicaciones relativas a la "compensación del CO2" tampoco proporcionan información sobre qué porcentaje de emisiones de CO2 se compensa y si el HCP y el HCC se tienen en cuenta por igual. Las empresas, por tanto, deberían definir de manera más precisa en qué consiste su compensación de CO2. Aquí puedes leer más sobre nuestras medidas destinadas a compensar los gases de efecto invernadero.

Asimismo, debe tenerse en cuenta que las compensaciones de CO2 son funcionales en teoría, pero puede haber problemas prácticos. Dado que las medidas de compensación suelen externalizarse a países en vías desarrollo, pueden surgir problemas, por ejemplo a la hora de calcular las reducciones. Pongamos por ejemplo una medida de reforestación que se lleve a cabo en un país en vías desarrollo y sea financiada por una empresa europea. La empresa europea, a cambio de su financiación, podrá atribuirse las prestaciones compensatorias correspondientes a este proyecto. Sin embargo, existe la posibilidad de que ese país en vías de desarrollo también reclame para sí la compensación de CO2 resultante y, como resultado de ello, quizá descuide las medidas de protección del clima en otros ámbitos. Esto resultaría en una doble asignación de compensaciones, con consecuencias negativas para la protección del medio ambiente. Además, a menudo también resulta difícil determinar si la reducción de las emisiones conseguida no habría tenido lugar de todos modos.

Por supuesto, estos posibles problemas deben tenerse en cuenta, por lo que también revisamos regularmente los procesos de compensación de nuestra empresa. Sea como fuere, la compensación de CO2 no debe hacer que dejemos de preocuparnos por las emisiones. ¡Todo lo contrario! Solo es una forma de neutralizar el impacto en el medio ambiente ocasionado por nuestras acciones y productos. Todos deberíamos hacer lo que esté en nuestra mano para reducir nuestras emisiones totales e intentar reducir las emisiones de CO2 de nuestros productos, por ejemplo mediante el uso de materias primas sostenibles y la elección de cadenas de suministro más cortas.